“¡Planten árboles!”, pedía Domingo Faustino Sarmiento, a finales de la década de 1850.

Quién no escuchó decir que en la vida hay que hacer tres cosas: escribir un libro, tener un hijo y plantar un árbol.

Los árboles, entre muchos de sus beneficios, regulan las lluvias y contribuyen a paliar inundaciones, como las que viene sufriendo el país de manera alarmante en los últimos tiempos, y en especial la Provincia de Santa Fe.

En Argentina el principal impulsor de la actividad forestal fue Domingo Faustino Sarmiento, quien en un discurso subrayaba: “La Pampa es como nuestra República, tala rasa. Es la tela en la que ha de bordarse una nación. Es necesario escribir sobre ella ¡Arboles! ¡Planten árboles!“.

Los árboles son claves para la sustentabilidad de nuestro planeta, porque amortiguan la contaminación, capturan dióxido de carbono (uno de los gases efecto invernadero) y producen oxígeno.

Carlos Zapata, quien era subsecretario de Ambiente de la Municipalidad de Santa Fe (falleció en 2008), decía que los árboles son el “acondicionador de aire” más económico del mundo. Por eso, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda, por ejemplo, que en las ciudades debe haber un árbol por cada habitante.

En esa misma línea, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) lanzó una campaña mundial para plantar árboles bajo el nombre “Plantemos para el Planeta: Campaña de los Mil Millones de Árboles”, con el objetivo de plantar por lo menos mil millones de árboles en el mundo entero cada año. A nivel local, desde el Gobierno de la Ciudad de Santa Fe, existe para el 2017 un plan de forestación que consiste en el plantado de 10.000 árboles en toda la ciudad, respetando la coloración y la especie correspondiente a cada zona.

Recordando los beneficios que trae la plantación de árboles, este 28 de junio se celebra en todo el mundo el Día Mundial del Árbol.

Pilar fundamental de esta celebración es educar a las nuevas generaciones con principios que valoren la importancia de la forestación más allá de las variables económicas. Educar para un cambio cultural, donde el hombre forme parte de un ecosistema que involucra a toda la naturaleza, y donde el bienestar de todos sus componentes nos llevará a frenar la destrucción del medio ambiente y de nosotros mismos.

El Día Mundial del Árbol puede ser la excusa, prosiguiendo con los ideales de Sarmiento, para reflexionar sobre cómo cada uno de nosotros puede contribuir desde la educación a este cambio: los profesores pueden educar sobre la importancia de la protección y conservación de los árboles; las organizaciones ambientalistas, a través de la educación no formal, pueden generar tomas de conciencia en torno al deterioro de bosques; los ciudadanos podemos enseñar mediante el ejemplo: sembrando un árbol con los más chicos, trepando una rama, tomando la merienda debajo de la sombra de un árbol… pueden ser para nuestros hijos una divertida lección de respeto y amor a nuestra naturaleza.

Generemos conciencia. Plantemos árboles y contribuyamos ahora mismo a reforestar el ambiente en que vivimos.

Marcelo Vorobiof, Fundador de Las Brisas, Productos Orgánicos

 

 

Jugos de fruta organicos

Que la estimulación de los sentidos tiene un poder inmenso en nuestro ánimo no es una novedad. Es justamente por eso que en Las Brisas trabajamos al máximo para que tu día se llene de positivismo. Sabes cómo?

Te brindamos jugos llenos de sensaciones: ofreciendo 10 sabores diferentes (solos o combinados) desplegamos el abanico de color real de las frutas y estimulamos el sentido de la vista.

Ademas, ya te habrás dado cuenta que, al tomar cualquiera de nuestros jugos o smoothies, la experiencia es diferente porque podes sentir, casi tocar la textura de la pulpa y esto se debe a que la cantidad de fruta que usamos es del 30%, un montón!

Y que decir del gusto: 7 sabores diferentes para nuestros clásicos jugos, uno para cada día de la semana, según las ganas con las te hayas levantado.

Por ultimo, no podemos dejar de mencionar, que nuestros jugos y batidos de fruta son tan lindos a la vista que decoran cualquier estante de heladera. Si hasta te guiñan un ojo cada vez que abrís la puerta 😉

Te dieron ganas de tomarte un jugo bien helado? Entra a nuestra Tienda Online y compralo ya!

Sino, podes fijarte cual es el punto de venta mas cercano al lugar donde estés ahora -en nuestra pagina web– y tomarte uno al aire libre.

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jugos orgánicos para niños

Foto: Mamasana

Alguna vez te encontraste pensando para qué viniste a este mundo o cuál es tu misión? Seguramente que si.

Hablando con la gente nos hemos dado cuenta de que muchas personas saben con certeza la respuesta: Profesores y maestros nos han confesado que sienten que vinieron a este mundo a transmitir su conocimiento a otros.

Algunos médicos no tienen ninguna duda que su principal función en la tierra es salvar gente, y muchos activistas (ambientales o cualquiera sea la causa) saben a ciencia cierta que su paso por esta vida conlleva el compromiso con la causa que defienden.

Desde Las Brisas nos preguntamos cada día cual es nuestra función como empresa y cual es nuestra misión. Porque sabemos que estamos al servicio de un mundo mejor -se lo debemos a nuestros hijos-, tenemos la misión de concientizar, de llevar un mensaje de empatía con la naturaleza, pero también con nuestro entorno social. Construimos un mundo orgánico que mas allá de hacernos bien a nosotros le hace un bien a la sociedad: enseñando a elegir alimentos saludables y sustentables. Porque cuidar el mundo significa cuidar nuestro mundo, empezando por nuestro mundo privado, chiquito.

Queremos dejar una huella a medida que caminamos por la vida. Y es muy importante que esa huella sea positiva.

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batidos de frutaEs probable que mas de una vez te hayas preguntado qué es un smoothie, y cuál es la diferencia con un batido de fruta. ¿Debe prepararse con leche o yoghurt? ¿Contiene mucha azúcar y entonces engorda? Nada de eso.

Primero y principal te aclaramos que smoothie significa batido de fruta en inglés. Viene de la palabra smooth, que significa suave, o sea, en inglés se denomina al producto por su característica principal: su suavidad, lo que hace que beberlo sea muy agradable y placentero. ¿Y cómo se prepara un smoothie entonces? ¡Batiendo fruta!

Un smoothie es un batido de fruta. Los ingredientes esenciales son la fruta y el agua. Luego cada uno elige qué otros ingredientes agregarle como leche o yoghurt, leches vegetales, azúcar, algunas personas les suman semillas -como nuestro Smoothie Rojo que es un batido multifruta con semillas de chia, sin azúcar- y hay gente que prefiere los batidos verdes, hechos principalmente con hojas y verduras crudas.

Si no estabas segura de probarlos porque no sabías qué era exactamente, ¡ahora ya no tenés excusa! Más rico y sano imposible.
¿Querés probar nuestros smoothies? Entra a www.tiendalasbrisas.com.ar y llévate el mix smoothie fan que te va a encantar. Si estas buscando recetas de batidos naturales para hacer en tu casa, te recomendamos este video de Pablo Martin

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jugos organicosCuando compares el color de un jugo de frutas convencional con el de un jugo de frutas orgánico seguramente tu primera reacción sea de sorpresa y hasta quizás te cause rechazo. Pero ¡esperá! Tomate un minuto, pensá…

¿Sabés por qué el color de la limonada tradicional es tan brillante y atractivo? Porque contiene colorantes artificiales -ademas de otros aditivos químicos como conservantes y saborizantes-. En cambio, los jugos orgánicos y naturales, al no contener ningún tipo de ingrediente anti natural, toman los sabores y colores propios de cada fruta, los cuales tienden a ser mas apagados o ’amarronados’, en definitiva, mas semejantes a los colores de la naturaleza.

¡Que no te engañen tus ojos! No es la perfección lo que debemos buscar. Cuando vayas a la verdulería y veas un cajón de limones todos idénticos en tamaño, forma y color, lo que en realidad tendrás enfrente es el resultado de limones modificados y “programados” para ser de esa manera, proceso que, probablemente, también haya influenciado en su sabor y lo notes un poco insípido al ingerirlo.

Acordate: vos decidis que alimentos consumir.

En Las Brisas te ofrecemos poder consumir alimentos orgánicos sin moverte de tu casa o el trabajo. Entra a www.tiendalasbrisas.com.ar y hacé tu pedido.

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Desde el comienzo de nuestro proyecto supimos que queríamos transmitir a la sociedad -y no solamente a quienes nos consumen- un mensaje de responsabilidad, la idea de que consumir un producto orgánico es una cuestión cultural, mas allá del consumo momentáneo de un jugo, un smoothie o un dulce libre de químicos. ¿Pero a qué nos referimos con pertenecer a una cultura orgánica?

Si nos detenemos en la historieta que abre este articulo entenderemos que nos referimos justamente a lo contrario de lo que sucede en el desenlace. El final deseado sería, para nosotros un banco de plaza limpio, apto para recibir gente que desee sentarse a descansar y los envases vacíos a la basura -en el caso ideal, al tacho correspondiente a envases de vidrio, cartón o plástico para su posterior reciclado-. Lamentablemente vemos este tipo de situaciones a diario, aunque no siempre suceden de manera intencional. La cuestión aquí radica en entender que para que las personas actúen de tal manera hay que educarlas y es nuestra responsabilidad como empresa llevar a cabo esta tarea.

El Diccionario de la RAE define el término cultura como el “Conjunto de conocimientos que permite q alguien desarrolle su juicio crítico”. Ayudemos entonces a la sociedad a desarrollar el juicio critico en el campo de lo sustentable. Consumir alimentos orgánicos va mas allá del acto de ingerir un alimento sano y natural. Tiene que ver con un modo de vida que se elige. Adquiriendo ciertos hábitos de consumo regularmente nos vamos formando una costumbre, la cual, con el tiempo se nos hace sentido común. Por ejemplo, hoy no cabe en ningún ser humano nomal aceptar que una persona tire un papel en el piso, cuando hace unos años nadie lo advertía. Hoy el sentido común nos dice que no queremos vivir en la mugre y que hay que cuidar los espacios comunes tirando lo que no sirve en un basurero.

Este es un mensaje de responsabilidad mutua: nosotros como empresa nos comprometemos a poner en el mercado un producto que sea respetuoso con las personas, el medio ambiente y la economía, o sea, sustentable. Pero el consumidor también se compromete cuando nos elige. Tiene la responsabilidad y el deber de transmitir, por lo menos a una persona de su entorno las bondades de elegir este modo de vida.

En Las Brisas apoyamos el sistema ecológico para que nuestras ganancias sirvan un propósito sustancial. Tenemos la esperanza, cada día, de ser parte de un cambio mundial y elegimos a la alimentación como medio para lograrlo.

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El-mundo-al-reves

 

 

En el Reino del Revés, dice María Elena,“nadie baila con los pies”. “Un ladrón es vigilante y otro es juez…y un año dura un mes”…Ese reino imaginario sí suena realmente divertido. No como el mundo del revés en el que vivimos, quizás cada vez mas agobiante.

Porque en este mundo del revés el progreso es el reflejo de ciudades contaminadas por la expulsión de gases industriales y medios de transporte, a los que se superpone una insoportable contaminación auditiva.

En este mundo del reves se producen millones de toneladas de alimentos para abastecer a la totalidad de los habitantes del planeta, y sin embargo, millones de personas mueren de hambre por desnutrición cada día.

En este mundo del revés los alimentos contaminados con agroquímicos son los permitidos y los alimentos naturales y orgánicos deben pasar por un rigurozo proceso de certificación.

En este mundo del revés, el éxito personal se define por un numero en una cuenta bancaria.

En este mundo del revés se vive persiguiendo el mañana sin darle sentido al presente.

Trabajemos para enderezar el mundo, porque eso es lo que queremos.
Un mundo justo y derecho, en el que el progreso del hombre no elimine la naturaleza en su conjunto, los espacios verdes, el sonido de las aves y el aire puro que nos brindan los árboles.

Un mundo justo y derecho donde todo el que tenga hambre pueda comer de su propia huerta.

Un mundo justo y derecho donde los alimentos orgánicos sean los de todos los días, simplemente porque son naturales y hacen bien.

Un mundo justo y derecho donde el éxito personal se mida por el bienestar, la felicidad y la realización personal.

Un mundo justo y derecho donde podamos vivir el presente, disfrutando de nuestros hijos, nuestros amigos y nuestras actividades, aquellas que podamos elegir, siendo concientes de que cada uno de nosotros escribe su propia hoja de ruta.

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eat organic

La historia de Las Brisas es, básicamente, la historia de un sueño: tener nuestra propia huerta orgánica para alimentarnos. Es el sueño de que una alimentación natural y libre de sustancias químicas es posible. Fue el cambio que necesitábamos para ir de la ciudad al campo, para retomar el contacto con la simpleza de la naturaleza y respirar aire puro lo que nos fascinó desde el comienzo. Era una cuestión esencial para poder salir de la vida agitada, y así, lograr encontrar un lugar de paz. Y este sueño, que comenzó como un proyecto de la familia Vorobiof ,  se fue convirtiendo con el pasar de los años en algo cada vez más grande, porque teníamos y tenemos la convicción de que este cambio de vida es posible y beneficioso para todo el mundo.

En el año 2000 compramos un campo que estaba totalmente abandonado y maltratado con agroquímicos y malos manejos productivos; e inmediatamente pusimos manos a la obra. Gracias al arduo trabajo de mucha gente, logramos agregar valor devolviéndole al suelo su materia orgánica y diversificando cultivos. De esta manera obtuvimos, un par de años después, la certificación orgánica.

Con el fin de contagiar este mágico proyecto que estábamos emprendiendo, comenzamos a entregar producción a escuelas y fundaciones que necesitaban de alimentos. Al mismo tiempo, varios de nuestros amigos y conocidos se mostraron interesados en nuestros productos y fueron surgiendo algunos pedidos. Empezó así una suerte de “contagio” que, sin quererlo, nos estaba transmitiendo un mensaje sumamente importante: la sociedad estaba empezando a ser parte de este cambio de hábitos.

Uno de los mejores cultivos que logramos fue la frutilla. Alcanzábamos estándares de calidad muy altos y esta fruta era tan sabrosa, que los propios consumidores visitaban nuestro campo para poder llevarse una bolsa de frutillas orgánicas cosechadas por ellos mismos.

Algunos meses después, en el año 2004, una empresa de EEUU nos contactó para solicitarnos 800 toneladas de frutilla orgánica congelada. En ese momento no sabíamos qué hacer, ya que nos estaban proponiendo desarrollar una empresa sin que sea el objetivo de nuestro hermoso proyecto, ¡una gran sorpresa! Con todo, aceptamos el desafío, invertimos en estructura frigorífica y planteamos un plan de crecimiento de mediano plazo para atender la demanda vigente. Fue de esta manera que Las Brisas se transformó en el primer exportador argentino de frutillas orgánicas. Nuestro staff de personal, que en el inicio estaba constituido por 5 personas, pasó a tener picos de 180 trabajadores en determinadas épocas del año, que se dedicaban a la siembra, cosecha, manejo de cultivos, acondicionamiento de la fruta y congelado.

A finales de 2008 se produjo la crisis financiera mundial más importante de los últimos años, y las condiciones del mercado externo cambiaron extraordinariamente. Fue entonces que, en 2009, decidimos reorientar el negocio: el proyecto era diversificar los productos y generar valor mediante la integración vertical. Por ello, dejamos de ofrecer materias primas y comenzamos a pensar en productos listos para consumir. Además, la idea de llevar la naturaleza a la gente continuaba siendo nuestra guía. Entonces, tomamos la decisión de ser nosotros mismos los productores, elaboradores y comercializadores de productos orgánicos terminados.

De esta manera, Las Brisas se convirtió en la primera marca argentina en lanzar una línea de jugos gourmet 100% orgánicos. Estos jugos tuvieron un crecimiento en ventas importantísimo desde el inicio y, convencidos de querer ser los referentes de este mercado en crecimiento, realizamos convenios con otros productores orgánicos para desarrollar nuevos sabores y productos. Fue de esta manera que el portafolio se nutrió de una variedad de productos de excelente calidad, orgánicos  y sin gluten. Desarrollamos dulces, miel, aceite de oliva, azúcar rubio, pasas de uva, puré de frutas y nuevos sabores y tamaños de jugos.

Hoy, en el transcurso del año 2015, vivimos el éxito de ser una marca nacionalizada y de comercializar nuestros productos en todas las provincias a través de diferentes canales de distribución. Nuestros puntos de venta incluyen las ferias y mercados callejeros, así como también las cadenas de consumo más importantes del país.

Esta es la historia de cómo nos convertimos en lo que somos hoy. Queríamos transmitirla porque creemos que las decisiones que tomamos en relación a los alimentos y bebidas afectan la salud de los consumidores, las comunidades y nuestro planeta. Todos los días optamos por producir las mejores y más ricas bebidas orgánicas porque estamos convencidos de que los alimentos cultivados orgánicamente puede tener un impacto positivo en la gente y el medio ambiente. En definitiva, son todas estas las razones por las que estamos comprometidos y aportamos nuestro granito de arena para hacer que este cambio sea posible.

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Sustainable-HomeUn producto sustentable es aquel que durante toda su cadena de producción utiliza los recursos naturales, humanos y económicos de la manera más eficiente, inteligente y responsable, asegurando que las generaciones futuras puedan disfrutar de, al menos, lo mismo que nosotros tenemos ahora.

Sólo aquellos productos que son ambientalmente seguros, socialmente justos, y rentables para sus creadores, pueden llamarse sustentables… o lo que es lo mismo, sostenibles; lo que quiere decir que pueden sostenerse en el tiempo.

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10 razones para consumir productos orgánicos

  • SON SALUDABLES. Conservan las propiedades del producto.
  • NO CONTIENEN ADITIVOS ARTIFICIALES, causantes de múltiples problemas de salud como ser enfermedades del corazón y la osteoporosis y migrañas.
  • NO CONTIENEN PESTICIDAS. Más de 400 tipos de pesticidas y plaguicidas son utilizados en la agricultura convencional y se encuentran en las frutas y verduras que después comemos.
  • NO CONTIENEN ORGANISMOS GENETICAMENTE MODIFICADOS.
  • NO CONTIENEN ANTIBIOTICOS.
  • SON SOSTENIBLES CON EL MEDIO AMBIENTE.
  • TIENEN MAXIMOS ESTANDARES DE CALIDAD. Los alimentos orgánicos provienen de fuentes confiables. Todo el proceso es supervisado anualmente y certificado por normas que regulan la producción orgánica.
  • SON RESPETUOSOS CON EL BIENESTAR ANIMAL.
  • SON RESPETUOSOS CON LA NATURALEZA, respetando sus ciclos y manteniendo el equilibrio ecológico.
  • SON MÁS SABROSOS. Existe una extensa mejora en, relación a los alimentos convencionales, en la calidad nutritiva, aromática y gustosa del producto.