La historia de Las Brisas es, básicamente, la historia de un sueño: tener nuestra propia huerta orgánica para alimentarnos. Perseguimos una alimentación saludable y libre de sustancias químicas.

Fue el cambio que necesitábamos para ir de la ciudad al campo, para retomar el contacto con la simpleza de la naturaleza y respirar aire puro. Era una cuestión esencial para poder salir de la vida agitada, y así, lograr encontrar un lugar de paz.

Y este sueño, que comenzó haciendo nuestra huerta orgánicas, se fue convirtiendo con el pasar de los años en algo cada vez más grande, donde nos enfocamos en desarrollar productos (jugos, mermeladas, detox, smoothies, etc...) porque teníamos y tenemos la convicción de que este cambio de vida es posible y beneficioso para todo el mundo.